domingo, 14 de marzo de 2021

Pelis del Oeste



Os acordáis cuando íbamos al cine a divertirnos, a pasar una tarde entretenida y sin problemas, con los amigos del cole. Y si era verano, en un cine de verano ya era lo máximo, los amigos/as, el ambiente.. la peli no era lo fundamental sino la excusa para ir juntos a compartir algo y pasarlo bien. No cómo ahora que buscamos una peli que tenga buena crítica, que suene en los medios, que tenga premios y, al final, casi ninguna convence del todo.

Cuando íbamos a ver una del Oeste, o de Guerra, de risa, de miedo. Más tarde nos enteramos de quien era John Wayne y que a John Ford , algunos lo consideraban un poco machista y/o racista por sus pelis. Era más emocionante cuando ibas sin ninguna predisposición.

En la peli Murieron con las botas puestas dirigida en 1941 por Raoul Walsh e interpretada por Errol Flynn y Olivia de Havilland se cuenta, bastante mitificada, la historia del general Custer y la fundación del 7º de Caballería, así como de su himno basado en una melodía irlandesa para danza, Garryowen. Una referencia muy temprana a la melodía aparece en la publicación “La vida del duque de Wellington”, publicada durante 1853. Describe la defensa de la ciudad de Tarifa durante la Guerra peninsular, a finales de diciembre de 1811. Fue una marcha militar usada por varias unidades del ejército británico y de irlandeses en los Estados Unidos, llegando a finales del siglo XIX a ser la marcha militar del 7º de Caballería y, posiblemente, según cuentan, la última canción que cantaron los soldados de Custer poco antes de la batalla de Little Big Horn.


Rio Grande dirigida por John Ford en 1950, tiene como protagonistas a John Wayne y a Maureen O'Hara. Junto con Fort Apache (1948) y She Wore a Yellow Ribbon (1949), integra la conocida «trilogía de la caballería» de John Ford. En la escena final, en presencia del general Sheridan, la caballería desfila al son de Dixie en homenaje a los orígenes sudistas de Kathleen, extrañada y orgullosa. Secuencia final ejemplar y oda discreta a la reconciliación entre el Norte y el Sur.



De la peli El hombre tranquilo de 1952 con John Ford dirigiendo, otra vez,  a John Wayne y Maureen O'Hara, entre otros actores frecuentes en sus pelis, es la balada irlandesa The isle of Innissfree. La película ganó dos premios Óscar, al mejor director y a la mejor fotografía en color, y tuvo otras cinco candidaturas: mejor película, mejor guion, mejor actor de reparto (Victor McLaglen), mejor dirección artística y al mejor sonido. En el 2013, la película fue considerada «cultural, histórica y estéticamente significativa» por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y seleccionada para su conservación en el National Film Registry.


De 1956 es Centauros del desierto considerado uno de los westerns más influyentes de la historia del cine. Se rodó íntegramente en exteriores naturales, como Monument Valley. Forma parte de los Top 10 del Instituto de Cine Americano encabezando la categoría de westerns. En 1989, la película fue considerada «cultural, histórica y estéticamente significativa» por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y seleccionada para su preservación en el National Film Registry.  La familia que recibe al principio al tío Ethan (John Wayne) será asesinada al completo por los indios excepto la niña que está junto al perro, que será raptada. Al cabo de los años Ethan logra rescatarla convertida en la bella Natalie Wood. Una vez terminado el deber se marcha como vino: acompañado por su propia soledad. El tema musical principal es Ride Away del prolífico compositor de bandas sonoras Max Steiner.






sábado, 6 de marzo de 2021

Una pasada y homenaje

Esta entrada del blog es una pasada por el exceso de versiones, ya que había elegido 19 de Guarda che luna, que al final han quedado en 9. Cuando me gusta mucho una canción suelo buscar versiones para ver las diferencias en el ritmo, en la ejecución, en la evolución con el tiempo, etc.. y  porque  me gusta oir repetidamente la pieza. Y es un homenaje a la misma canción que lleva desde 1959 y aún se siguen haciendo versiones.

En los principios de los años sesenta, las ciudades costeras españolas, estaban repletas de cuartetos que interpretaban estas canciones. Muchos italianos, otros españoles. El verano en aquéllos años era una época de alegría y de sencillo divertimento. Las letras de estas melodías sonarán inocentes, comparadas con el pesado mensaje de las actuales, pero reflejaban perfectamente el espíritu de nuestros años jóvenes. En las plazas y calles de España, se organizaban bailes al aire libre, con orquestinas y las parejas bailaban juntos y escuchaban la música. Tiempos inolvidables y todo gracias a Italia y a sus cuartetos, que nos hicieron soñar con sus melodías.

Posiblemente la había escuchado antes, pero fue en julio del 63 cuando me llegó para quedarse. El bailar Mira que luna con casi 16 años, anocheciendo con luna, en la orilla del mar junto a la chica que te gusta, queda grabado. ‎La introducción de la pieza recuerda el comienzo de la sonata "Claro de Luna" de Beethoven.

Fred Buscaglione fue un cantante y actor italiano que se hizo muy popular a finales de la década de los 50's. Él grabó la primera versión de Guarda che luna en 1959. La introducción de la pieza recuerda el inicio de la Sonata Claro de Luna de Beethoven. Y  el solo de saxo es perfecto. Su personaje público, el personaje que interpretó tanto en sus canciones como en sus películas, era de un mafioso humorístico con una inclinación por el whisky y las mujeres. Murió en accidente de coche con 38 años.


Luis Aguilé, cantautor argentino nacionalizado español, fue uno de los primeros músicos en cantar rock en español. Grabó Mira que Luna en 1959. Activo desde los años 50, se hizo famoso en América Latina y España. Grabó más de 800 canciones, la mitad de ellas suyas y algunas se han convertido en estándares de la música popular en español, como «Cuando salí de Cuba», quizá su canción más conocida.



Billy Cafaro cantante de rock argentino, uno de los primeros cantantes de rock en Iberoamérica y obtuvo un efímero éxito masivo a fines de los años cincuenta. Grabó su versión en 1960.


Tonino Carotone es un cantautor español que se confiesa enamorado desde siempre de la música italiana, país al que viajó por primera vez en 1995 con otros insumisos al servicio militar. En 2001 grabó esta canción a ritmo de ska en Buona Mista Social Ska, album de clásicos italianos, que hace referencia en su título al cubano Buenavista Social Club.
Queda claro que tanto los cantantes italianos como los de otros países a quienes les gusta la música italiana, reconocen esta canción que siempre es recibida por el público acompañándoles en el canto. 


Ya en 2003 Jasna Zalica actriz y cantante bosnia, en la película Gori Vatra, con varios premios, cantó Guarda che luna en una especial versión que me encanta. Y el clarinete bajo hace un perfecto contrapunto a la voz.


Vemos cómo hay todo tipo de versiones y ritmos completamente diferentes. Un grupo, también italiano, nos ofrece esta versión jazzística del tema. Es una gozada oírles jugar con las notas y acordes del tema para volver, cuando les da la gana, al tema.


En 2015 Paolo Nutinicantautor escocés de padre italiano también se atrevió. En una actuación en Italia, de ahí el recibimiento del público.


En 2016,  Alessio Alessandra cantante y abogado italiano hace una versión reggae/ska que empieza suave y rápidamente se anima. También hay que destacar el solo del saxo soprano.




Finalmente, Pájaro, músico y rockero sevillano, que ha rasgado guitarras en grupos como ‘Brigada Ligera’, ‘Pata Negra’, o junto a Kiko Veneno, hace en 2016 esta estupenda versión.



viernes, 19 de febrero de 2021

Get Well Soon

 

Repasando mi archivo de canciones tropezaba de vez en cuando con un título que me gustaba, como título y como canción. Get well soon que viene a significar recupérate pronto, que te mejores pronto, ponte pronto bien, cuidate y, de forma figurada. yo también le pondría, "no llegues tarde", "no cojas frío"... Cosa que viene al punto con la situación de pandemia que tenemos.

Get Well Soon, curiosamente, la primera vez que me fijé no era una canción, si no el nombre de un grupo alemáncon Konstantin Gropper como compositor e instrumentalista, que trabajó tres años en su álbum debut que fue lanzado en enero de 2008, trayendo consigo numerosas críticas muy positivas en las más grandes publicaciones de la escena musical alemana.
El primer álbum de Get well soon lleva un largo título, Rest Now, Weary Head! You Will Get Well Soon, en el que se incluye también el nombre del grupo. Es un disco fascinante, con canciones gran parte de ellas con tonos oscuros y lánguidos, secciones de cuerdas, tonos graves en la voz y melancólicos bandoneones que generan algunos pasajes tangueros exquisitos. Para gran parte de la crítica especializada uno de los mejores discos editados durante el pasado 2.008. Es muy posible que no guste a todos, puede resultar monótono a veces, pero tranquiliza y, a la vez, “c’est énervant”.

En 2008, de su primer álbum, People Magazine Front Cover es una de las que más me gusta, aunque es difícil elegir una. Todas se parecen y se diferencian. Pongo la versión acústica, con dudas sobre si es mejor o no, que la enchufada. Parece mentira que cuatro instrumentos y tres voces lleguen a algo así, el final es apoteósico con los cuatro instrumentos dándole marcha.


En el álbum Vexations de 2010, Get Well Soon tiene A burial at sea, éste, como su título indica (Un entierro en el mar), apacigua un poco aunque hay un poso intranquilizador. En A Burial at Sea, Gropper se ocupa de la inmortalidad, que contrasta con el “miedo a la insignificancia”. La canción está inspirada en Moby Dick, en la que el capitán considera que su lucha es decisiva para el destino del mundo. Según el cantante, “al final no queda nada más que la tapa de un ataúd, y si no se contara la historia, no importaría si la ballena nada por ahí".


Y buscando entre los archivos éste Get well soon, me sale también otro más de mi estilo. En 2011 Sarabeth Tucek cantaba Get Well Soon reflejando el estado de ánimo de su autora durante la realización del álbum: "Sabía que estaba triste, reconocía que eso era malo, pero ahora mirando hacia atrás, veo que mi mente estaba agrietada". Su padre acababa de morir de un ataque de corazón mientras pescaba en un bote.



Parece que estas dos últimas canciones y el título de esta entrada del blog vienen a punto para esta época de pandemia, por lo menos las dos últimas ya que hablan de muerte.

También Ariana Grande tiene una canción titulada Get well soon, pero no tiene nada que ver con mis gustos.


jueves, 11 de febrero de 2021

Il molleggiato



Adriano Celentano, apodado en su país "Il molleggiato" ("El elástico") por su forma de bailar está grabando canciones desde 1958. Al principio eran versiones de rock americano e inmediatamente, en el 58 ya comienzan sus éxitos en italiano, con Nessuno crederà, Ciao ti diro’, Desidero te... Su explosión definitiva llega en el Festival de San Remo de 1961y el efecto es demoledor. Canta 24.000 baci ante un público sorprendido al que le ha costado asimilar la ruptura del clásico Domenico Modugno, y aunque queda en el segundo puesto y recibe acusaciones de invitación a la violencia, el furioso tema desborda en ventas y lo lanza como un icono del rock en toda Europa.Y después de arrasar en San Remo con este rock sorprende con algunas de las más felices baladas como Nata per me o Si è spento il sole. En 1962 arrasa en Italia y España con Pregheró (Rezaré o Stand by me) y luego tantas y tantas que es imposible mencionar todas las que hemos escuchado y bailado incluso sin saber que eran de Celentano (lo cuál es difícil porque su sello está impreso en todas sus canciones). Il Tangaccio, Sabato triste, Grazie, prego, scusi, Stai lontana da me (Torre poderosa o Tower of strenght de Gene McDaniels). Alguna de ellas versiones originales americanas pero que nos llegaron primero en su voz. En el 66 saca I ragazzo della Via Gluck, en el 68, Azzurro, en 1999 L’Arcobaleno.  En un año sacaba 5 o 10 EPs.

Aquí voy tratar algunas de sus canciones un poco menos conocidas. No recuerdo cuando oí éstas por primera vez ni si tuvieron algo que ver conmigo, ni su título entonces. Se escuchaban agradablemente entonces y ahora y siempre sonaban a Celentano. En 1961 el electrizante intérprete de "Tu beso es como un rock", es disputado por todas las compañías discográficas, pero Celentano nació "rebelde". Su objetivo no es el dinero, sino el juego. Incluyendo el éxito en el concepto del juego. Y así fundó el Clan Celentano, un sello todavía independiente hoy en día, símbolo y "fábrica" de una producción artística especial, no sólo musical, único del género en la escena italiana. El comienzo del tercer milenio, de hecho, inaugura una gran actividad en varios frentes. El Clan (dirigido desde 1990 por Claudia Mori, su esposa), en más de 50 años de actividad, vende más de 100 millones de copias de discos. Decía que Al Capone y Frank Sinatra habían copiado su clan.

En 1965, cuando bailábamos agarrados y vestidos de señores y señoras, sale E voi ballate, escrita por los famosos hermanos Del Prete. Trata sobre el abandono de un hombre por parte de su mujer que se ha comprometido con otro; él se conmueve y llora pensando en el tiempo pasado con ella. Tema muy repetido pero que sin entender del todo la letra, llega a enganchar.



En 1967 con Eravamo in 100 000 habla de un partido de futbol del Inter de Milán que vieron una pareja y ella le metió un gol a él por la puerta de su corazón. La chica con un vestido blanco que agita, es Ornella Vanoni.


El álbum de 1968 que contiene la canción quizá más famosa de Adriano Celentano no se llamaba tan sólo “Azzurro”, sino “Azzurro/Una carezza in un pugno”. La razón de este sorprendente doble título en un elepé se debió a que la otra canción es tan deslumbrante, aunque sin duda no tan pegadiza, como el incomparable “Azzurro”, y de hecho fue la cara A del sencillo que se publicó antes del álbum, mientras que “Azzurro” fue la cara B.

“Una  caricia en un puño” es una historia de infidelidad, al menos soñada o imaginada. el texto es "la síntesis del sentimiento: a medianoche la certeza, a medianoche y tres minutosn la duda". Algo curioso porque ese mismo álbum contiene una canción que fue muy polémica en su momento y considerada antidivorcio: La coppia piu nella del mundo, que Celentano cantó con Claudia Mori.


En 1972 lanza Prisencolinensinainciusol un single pegadizo y animado que parecía estar cantado en inglés y que se convirtió en un éxito absoluto entre su público. Lo que no sabían, en principio, sus fans es que aquel idioma en el que cantaba Celentano no era inglés (excepto all right): eran palabras sin sentido que desde luego parecían pertenecer a ese idioma sin hacerlo. Al parecer el artista quería demostrar que a los italianos les encantaba cualquier canción que estuviera cantada en inglés, y no le faltaba razón, porque aquello fue un temazo de la época. Llegó a triunfar en las listas americanas antes que en Italia. En 1972, el tío hacia este rap bastantes años antes de que supiéramos qué era un rap. La morena que hace un par de solos, es Claudia Mori.


En Un albero di trenta piani de 1972 retoma un tema que ahora es habitual en él, el de la ecología, y ataca la construcción de especulación y contaminación, cargando en particular, al final de la canción, con el rascacielos Pirelli en Milán (que tiene, precisamente, treinta pisos).



En la introducción de esta preciosa canción, Storia d'amore  de 1977, aprovecha para meterse con la derecha, la izquierda y, especialmente, con los socialistas. Celentano cantaba y decía lo que le venía en gana y tuvo problemas con la crítica, las autoridades, la Iglesia… pero el seguía. Era católico un poco prácticante, un derechista acérrimo y un “puo” populista y, a pesar de ello, llegó a todos. Con esta canción pensó que superaría a Azzurro pero no lo consiguió. En todo caso es una genial canción.


Su fructífero encuentro con Toto Cutugno en 1979 con el álbum Soli, retoma la senda del clasicismo con medios tiempos elegantes que lo devuelven a lo más alto de la apreciación popular. Los temas Soli, Se non è amore y la excepcional Il tempo se ne va lo lanzan a una espectacular gira europea. Soli, una canción que se adaptaría perfectamente a nuestra época, ya que habla de teléfonos, campanas que suenan y te sorprenden; de todos los dispositivos que nos atormentan mucho más de lo que lo hacían en el momento en que se grabó esta canción, cuando la rutina diaria no era tan agitada y estresante como ahora, de tal forma que se pueda guardar un espacio para tratar con el amado, para relajarse y disfrutar de unos momentos de tranquilidad.


Se non e' amore, no es de las conocidas pero, aparte de la rubia tocando el saxo, me ha hecho gracia el coro haciendo los típicos du-duá.


Toto Cotugno está presente en una pelea, en casa de Celentano, entre el cantante y su hija Rosita, de 14 años y escribe esta canción, Il tempo se ne va y muestran un Adriano Celentano papá preocupado por su hija y nostálgico por los tiempos pasados. La canción estuvo durante muchos meses en el top ten y se convirtió en un clásico de la discografía de Adriano Celentano.

Va diciendo: de donde ha salido ese vestido? Cuando tu madre lo vea te vas a enterar...tendremos problemas esa noche. Siempre con secretos al teléfono...El espejo, el maquillaje y los pechos arriba y pronto saldrás por la noche y nunca dormiré en esas noches...Las medias de rejilla ya han ocupado el lugar de los calcetines. Convertirse en mujer es de lo más normal, pero una hija es algo especial...La falda un poco más corta y luego malicia en algunos de tus gestos….. Me encanta!


En esta canción, La situazione non è buona, se refiere a la situación de nuestro planeta. ”La mia sorella” representa nuestro planeta según S. Francisco de Asís. Celentano evalúa su situación de la vida desde la perspectiva del mundo que le rodea, además de echar un vistazo a su propia vida personal. Describe su situación de la vida como "no sirve de nada". Desde la política mundial y la situación económica, hasta sus relaciones interpersonales, la vida amorosa y la situación familiar. Luego aprecia el poder de su imaginación, las cosas simples en la vida y la similitud que todos compartimos entre nosotros.




domingo, 31 de enero de 2021

Los Secretos


No es un grupo muy de ahora, aunque ahora sigue triunfando. Se puede decir que inauguraron la “movida madrileña” aunque no se consideren de la misma, y mientras la mayoría de los de la movida desaparecieron, ellos siguen. 
Son bastante conocidos (por lo menos por sus seguidores) los inicios de Los Secretos, como Tos en 1978 con los hermanos Urquijo y el batería Canito, la muerte de éste, el concierto inaugural de la “movida” en Caminos en su honor en 1980 y luego la muerte de su suplente en el grupo. 
Estaban muy influenciados por el country, siendo una de las canciones preferidas de Enrique una clásica, Hickory Wind de Gram Parsons que, últimamente, ha grabado el grupo en su CD de versiones Algo Prestado de 2015 con el título Cuando todo iba bien.
Hickory wind de 1968 fue grabada por primera vez en el álbum de The Byrds Sweetheart of the Rodeo en el que la voz solista era Gram Parsons. Aquí pongo una versión de Gillian Welch & David Rawlings que es impresionante.

Hickory wind


    Cuando todo iba bien

Alguna de las canciones de éste disco las conocemos desde niños porque sonaban en casa en la radio o en el pick up. Eran canciones, que tenían y canturreaban nuestros padres, de M.ª Dolores Pradera, Jorge Negrete… Y tanto a muchos de nosotros como a los hermanos Urquijo (Los Secretos) les embaucaron. Enrique llegó a formar un grupo, Los Problemas, con los que dio rienda suelta a esta inspiración. Una canción que se hizo más conocida por Ry Cooder, en la película Paris, Texas de Wim Wenders en 1984 y que obtuvo la Palma de Oro en Cannes, es Canción Mixteca. Pero es una canción mexicana de hace 121 años. Aquí Álvaro Urquijo y Ramon Arroyo hacen un avance del disco. Arroyo es un extraordinario guitarrista.



Debo confesar que no me gusta prácticamente nada de la “movida madrileña”, me parece una tomadura de pelo, malas canciones, mala música, mal gusto….Pero aunque algunos incluyan a Los Secretos en esa música, no lo son. Son de siempre. Llevan más de 40 años en el “candelero” aunque, para mi gusto, no es lo mismo sin Enrique. 

En su momento me llamaron la atención algunas de sus primeras canciones hasta que, de nuevo, mi hija me insistió en que los escuchara más detenidamente. Yo siempre le decía que aquello no era más que country y que para eso ya estaba el original. Pero no, tenía razón, por supuesto era country, pero te llegaba más cerca ya que estaba en tu lengua y Enrique Urquijo tenía una sensibilidad cantando que atrapaba. 
Y encima , Enrique se montó otro grupo, Los Problemas, con sus gustos más personales, rancheras, versiones y temas propios. canciones de otro estilo pero no muy alejado del country y que aún le acercaban más a un sensible público. Con ellos grabó 2 álbumes antes de su muerte en 1999.

Cuando mi hija se leyó el libro Adiós tristeza sobre la vida de Enrique Urquijo, me lo pasó  y comprobé que yo vivía en Madrid junto a la casa de sus padres y que él pasaba por delante de casa para ir al colegio donde también iba mi hermano. Y que vivió con su última pareja en la misma calle Guzmán el Bueno donde vivía yo.

Quiero beber hasta perder el control. Ningún otro grupo o artista del pop español ha sabido asumir y mezclar dentro de sus influencias, músicas tan dispares aparentemente y genuinas como puedan ser el country y la canción mexicana, con la magia y la personalidad que lo han hecho Los Secretos. Enrique, declarado fanático de estos dos universos musicales, se empeñó en que ambos mundos confluyesen en Quiero beber hasta perder el control, otro de los éxitos más memorables e inevitables de la carrera de Los Secretos. La canción, que en lo literario tomaba mucho más de los excesos etílicos de ciertas rancheras mexicanas que de la más virtuosa vida campestre del country norteamericano, se convirtió en otro de sus grandes éxitos, allá por 1986.


La mirada de Enrique, en esta grabación, no puede ser más triste.

                                                              No digas que no

Ojos de gata. Otra de las más deliciosas canciones del repertorio de Los Secretos saldría de un texto inconcluso que Joaquín Sabina deslizó alguna noche de copas en el bolsillo de Enrique y al que algunos meses después Enrique le añadiría una inspiradísima melodía.  Curiosamente, por esa misma época, Sabina olvidando que había entregado esta letra a Enrique, por su parte, le pondría otra melodía de tono mexicano, desarrollando eso sí, las últimas estrofas de la letra con otro desenlace y añadiéndole un nuevo estribillo dando lugar a Y nos dieron las diez. Ambas canciones, la cantada por Enrique y la popularizada por Sabina, convivirían en las listas de éxitos de 1992 en perfecta armonía sin reproches ni culpabilidades entre los cantantes. 


Ya me olvidé de ti. Canción original mexicana cumple con todo lo imprescindible que ha de llevar una ranchera frases como "ya no te quiero", "ayer que te encontré vencida y triste" o "hoy te juro por Dios que nada siento" y la definitiva "y de esto estuve yo enamorado".


Agárrate a mí, María es una adaptación de un tema escrito por Warren Zevon llamado Carmelita, cuya versión por Linda Ronstadt llegó a ser muy popular a finales de los años 70. Al ritmo de ranchera también se agarrará Enrique Urquijo para contar esta historia amargamente impudorosa y en la que Enrique le habla a su hija de algunos de los líos y problemas que está provocando su terrible adicción a las drogas.



Amor se escribe con llanto. Probablemente, fue a través de Mª Dolores Pradera como Enrique (que en su etapa final de Los Problemas se acercó a este sonido casi como principal leit-motiv de su carrera) conoció y convirtió desde el primer momento en uno de sus favoritos. El pasillo colombiano titulado "Amor se escribe con llanto", y del que es autor Álvaro Dalmar.

En 1998, Enrique decía: "Me gusta abstraer un poco los temas y hacerlos a mi modo. La máxima representante aquí es María Dolores Pradera y en Méjico lo ha sido hasta ahora Chavela Vargas. Yo, humildemente, pretendo recoger la antorcha de esta gente y seguir haciendo que esas canciones se escuchen." Toda una declaración de amor por un sonido y una sensibilidad que es la que recogen las composiciones de Chabuca Granda, José Alfredo Jiménez o el mismo Álvaro Dalmar, y que era la principal razón por la que Enrique acabó tan apegado a este tipo de música.


Aunque tú no lo sepas  Letra y música del cantautor madrileño Quique González, declarado fan de Los Secretos que de esta forma firmaba un tema que acabaría convirtiéndose en todo un clásico del pop español en la voz de Enrique Urquijo. Enrique la grabaría por primera vez para el disco Desde que no nos vemos, editado en 1998, con su formación paralela a Los Secretos, Enrique Urquijo y Los Problemas, aunque en la canción también participó su hermano Álvaro tocando guitarras junto al piano de Begoña Larrañaga, los violines de Eduardo Ortega y el chelo de Amaia Sánchez Ruano. Una canción impregnada de belleza y melancolía por la que no parece correr el tiempo.




jueves, 21 de enero de 2021

Take Five

Take Five de 1959 fue una composición original de Paul Desmonnd que no tenía mucha fe en la pieza y llegó a barajar dos ideas distintas que Dave Brubeck le aconsejó las combinara en una sola. Fue el primer instrumental de jazz moderno en vender un millón de copias, y tambien uno de los últimos. El hecho más curioso es que se compuso en 5/4, un compás que hasta entonces no se había usado en la música popular estadounidense y era prácticamente insólito en el jazz. 
Parece que la idea de utilizar el compás de 5/4 le vino al escuchar en Turquía música popular.

"Take Five" fue la tercera pista del álbum Time Out, grabada en 1959 por el Dave Brubeck Quartet. Ese fue el año en que Miles Davis y Gil Evans introdujeron al público del jazz a la música modal con el emblemático álbum Kind of Blue, John Coltrane lanzó Giant Steps y Art Farmer y Benny Golson formaron su primer jazztet. Muchas cosas nuevas estaban sucediendo en el jazz en aquellos días, pero rítmicamente, la música todavía se estaba reproduciendo principalmente en 4/4. Brubeck siempre había estado interesado en el polirritmo y la politonalidad. La primera teoría es lo que impulsa la música africana; el segundo está ligado estrechamente a lo clásico. 

Parte de los ingresos por derechos de autor los legó a la Cruz Roja.
 

Hay dos canciones que aparentemente no guardan ninguna relación pero la escucha de la primera fue capital para que en la composición de la segunda su autor acabara escribiendo una de las canciones de autor más emblemáticas que conocemos. Esta relación es la que va de «Take Five» a «Mediterráneo». En cuanto a la primera pieza, desde que salió fue muy popular y tuvo una enorme aceptación comercial. La fórmula del ritmo utilizado, la base de Brubeck y la melodía que dibuja el saxofón la convirtieron en una composición imprescindible, contagiosa, de aquellas que engancha y gusta. 

Entre 1970 y 1971 Joan Manuel Serrat estaba preparando el que sería uno de los álbumes más populares y emblemáticos de su carrera, Mediterráneo. "Mediterráneo" debe su gracia a "Take five", ya que Joan Manuel Serrat tenía la canción escrita y cuadrada pero veía que le faltaba algo, aquel detalle que ocasionaba que no acabara de caminar. A través de la escucha de «Take five" y su ritmo sincopado vio que precisamente el ritmo le podía ayudar a que su Mediterráneo tuviera la viveza que necesitaba. El encaje final, el arreglo, vino por parte del maestro Francesc Burrull,quien por cierto, en los créditos originales del disco no aparece. Inspirados por el ritmo del "Take five", Serrat y Burrull dieron una nueva vida a modo de ritmo al "Mediterráneo" pero con una nueva aportación ya que la letra de la canción, los versos, las estrofas, no cabía en el compás de 5/4 y por eso "Mediterráneo" está a 6/4, y evidentemente más rápido. 

Cuando Serrat habla de Estambul (lógico como extremo del Mediterráno) no deja de ser curioso que fuera en Estambul donde le vino a Paul Desmond la inspiración para Take Five.



sábado, 16 de enero de 2021

The Boss

En todo el tiempo que llevo con este blog no había entrado con Bruce Springteen. No se por qué. Me gustan muchas de sus canciones y otras no. Pero me asombra. No he visto ninguno de sus conciertos pero por comentarios de mi hija es impresionante y rezuma fuerza. Fue mi hija quien me introdujo en él con la caja de 4 CDs  Track Box y me quedaron grabados estas dos canciones:  Linda let me be the one  y Hearts of stone.

Linda, let me be the one  fue grabada en 1975 para Born to run pero quedó fuera hasta el Track Box de 1999. Fue en Florida en 2014 cuando Springsteen tocó la canción en público por primera vez. Y por partida doble: a media canción, cuando el saxo se retira, la E Street Band se perdió, Bruce dio orden de parar y empezar de nuevo. «La jodimos. Ya os dije que era la primera vez que la tocábamos», bromeó.

Aquí lo vemos

 

Hearts of stone de 1977 no fue lanzado hasta el 1999 en el Track Box.


 

Las siguientes dos canciones ya fueron cosa mía al ver por algún sitio, que había un disco de Bruce que se titulaba  The Pete Seeger Sessions. Aquí Bruce hace una mezcla de estilos que consiguen levantar el ánimo a un muerto. Une jazz de New Orleans, country, cajum, rockabilly, rock, espirituales. De todo y todo bueno con una banda que acongoja. Los metales suenan de maravilla. Si al principio de las canciones puede parecer que la cosa va un poco sosa, hay que esperar a que entre toda la banda y entonces es una fiesta, una gozada.

Oh Mary, don’t you weep es un espiritual que se origina antes de la Guerra Civil Americana.  Es lo que los eruditos llaman una "canción de esclavos", "una etiqueta que describe sus orígenes entre los esclavizados", y contiene "mensajes codificados de esperanza y resistencia. " Es uno de los espirituales negros más importantes.

La canción cuenta la historia bíblica de María de Betania y sus angustiadas súplicas a Jesús para que resucite a su hermano Lázaro de entre los muertos; o de María Magdalena. La primera grabación de la canción fue realizada por Fisk Jubilee Singers en 1915. El folclorista Alan Lomax grabó varias variantes tradicionales de la canción en los años 30, 40 y 50 en los Estados Unidos. En las décadas de 1950 y 1960, el ícono del folk estadounidense Pete Seeger ayudó a atraer la atención de un público más amplio de "Oh Mary, Don’t You Weep".

 

Pay my money down del mismo album es una canción tradicional originaria de los estibadores negros que trabajaban en las islas del mar de Georgia. Recopilada y publicada en el libro de 1942, Slave Songs of the Georgia Sea Islands.

La melodía es mucho más antigua y se usa en otras canciones. También conocida como "Pay Me" o "Pay Me, You Owe Me", fue interpretado por The Weavers (que incluia a Pete Seeger) durante sus influyentes conciertos en el Carnegie Hall de 1955. Fue popularizado aún más por The Kingston Trio en gira a partir de 1957.